Seleccionar página

LA MAGIA DE CAMILO PINTO

Gente amante del arte, amigos de la casa Aeromaritima Internacional donde dedicamos parte de nuestra historia y nuestras 24 horas del día a transportar sueños a través del mundo, estamos felices de compartirles que hemos iniciado nuestro blog Art, espacio que plasmará en un festín de letras, algunas narraciones interesantes, necesarias cada vez que nuestra alma es tocada de manera grandiosa por la sutileza de una pincelada.

Es por ello que quiero comenzar narrando mi experiencia del pasado 12 de noviembre, estuvimos interesados dentro del cubrimiento normal que hacemos de eventos de arte, en asistir a una muy particular invitación que hacía un pintor colombiano en una red social.

Por estos días, hace en Bogotá un clima bastante frío y la noche   del pasado jueves 12 de noviembre no fue la excepción, cuando llueve y hace frío en Bogotá piensas seriamente si debes o no, salir a aguantar frio, pero creo que ese duende maravilloso que tenemos la satisfacción de albergar en nuestros corazones me dio el empujón y me dijo al oído “Oye no te pierdas la feria del color”.  siguiendo no sólo mis instintos sino además esa vocecilla perturbadora que me encaminó a una experiencia maravillosa salí cubierta hasta los dientes, con bufanda chaqueta guantes a indagar quién era en resumidas cuentas Camilo Pinto, alguien de quien habíamos escuchado y leído poco, eso nos extrañó ya que gracias a la naturaleza de nuestra labor cada día tenemos el agrado de conocer hermosas personas que se mueven dentro de este maravilloso mundo.

Habiendo visitado múltiples exposiciones y eventos del arte lo primero que busqué fue un lugar iluminado,  con muchos carros parqueados y gente entrando y saliendo, pero al escuchar la rechinante voz de mi amiga del Waze, supe que estaba en el lugar indicado, me dirigí a la caseta de vigilancia donde el cuidador acompañado del sonido de su pequeño radio, me confirma que lo que estaba a mi espalda era la parte exterior de la residencia de Camilo pinto, “el artista”, me dijo.

Era un bello lugar, extrañamente con una tenue iluminación de exterior, pero avancé y timbré, viendo segundos después abrir la puerta con hombre alto, delgado que pasó su mano derecha por su cabeza queriendo corregir su cabello, al comienzo tuvo cierto recelo de ver en la oscuridad a una pequeña mujer qué bien podría no haber tenido la intención de ingresar con buenas intenciones, pero luego de breves segundos de conversación, muy gentil y cortésmente me invita a pasar.

Parada en el umbral de la puerta de aquella casa y reconociendo con mi mirada muy rápidamente de derecha izquierda toda la posición de las pinturas y la escultura que se encontraba en el centro de salón, le susurré de manera muy tenue a mi duendecillo del arte, y le dije:  amigo no te equivocaste para nada Este sí es el festival del color.

 Me di a la tarea de iniciar el protocolo normal de saludo y presentación adentrándome con mis ojos juguetones hasta el fondo del lugar y después con una breve introducción del maestro Pinto, supe que una de las personas en la parte de atrás, un señor muy agradable, era su padre, el señor Jaime pinto, lamentablemente no pude conversar con esta gran institución, este hombre devela con tan solo su presencia ese aroma grato a experiencia y sabiduría

Empiezo a recorrer el  salón y mis pupilas no hicieron otra cosa que brincar danzarinas de un marco a otro; de un Lienzo a otro; de un trazo a otro, no pude menos que deleitarme estrellando mi mirada en las miradas de otras mujeres que salían de aquellos cuadros, grandes ojos, largas pestañas, hermosas narices todo camuflado en un abanico de colores, no tan fuertes quizá,  mejor pasteles, este tipo de colores son definitivamente el deleite de cualquier mujer y a veces pienso que los señores también podrían estar impactados por esta gama de colores tan sutiles pero tan impactantes al mismo tiempo. 

Queriendo recorrer una y otra vez este circuito tratando de indagar en cada forma en cada perfil, en  cada una de esas miradas, queriendo escudriñar en  ese secreto palpable, que quizá el mismo artista encerró en los ojos y el alma de cada una de esas pinturas, de pronto  lo veo venir del fondo del lugar hacia el salón de exposición y muy gentilmente me ha hecho la invitación más agradable que yo he podido tener en tantos años de visitar y visitar exposiciones, de acudir a ferias, y fue enseñarme ese refugio,  es escenario donde la magia del arte de Camilo pinto se origina, ingresé a este lugar maravilloso y dí una ojeada rápida, con la que buscaba capturar en cada parpadeo todos los detalles del sitio, como una vieja cámara, este breve momento fue tan agradable, que aunque fue corto lo puedo eternizar completamente en mis recuerdos, pude muy rápidamente comulgar con cada utensilio, de ese lugar, todo aquello que es usado  por el artista para crear su magia, esa magia que cuelgan en la pared de cualquier museo de cualquier galería de cualquiera exposición para hacer temblar el alma de estos espectadores, espectadores como yo, que  después de tener el hueso roído  duramente por el frío Bogotano,  sintió  el impactante abrazo de la calidez que proporciona el arte y color de las obras de este maravilloso artista colombiano.

Amigos cada día será un honor para Aeromaritima Internacional por intermedio de mis ojos y de todos mis sentidos reconocer tanto y tanto talento que tiene nuestro país,  esperamos poder narrarles y contarles en algún momento de talentos y de escenarios que también están fuera de Colombia, tengan feliz noche y recuerden, si quieren un golpe calidez en el alma visiten una excelente exposición de arte, en Colombia nunca faltan!!!

LUCIA AMEZQUITA